Visiblemente molesto, el candidato de Perú Posible, Alejandro Toledo Manrique, rechazó ayer cualquier vinculación de su partido con el narcotráfico y emplazó al ministro del Interior, Miguel Hidalgo, y a la embajadora de Estados Unidos en el Perú, Rose M. Likins, a que demuestren si hay algo irregular en la campaña.Un artículo publicado ayer en la revista "Caretas" insinúa un supuesto aporte de la familia Sánchez Paredes, vinculada al narcotráfico, a las campañas electorales, entre ellas la de Perú Posible.(Edición sábado).