Los funcionarios del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe) llegaron ayer al recinto de la azucarera Pomalca y fueron recibidos por un grupo de supuestos trabajadores-accionistas, quienes, armados de explosivos, hachas y machetes, evitaron la anunciada junta de accionistas destinada a renovar a los directivos de la empresa, que es manejada por mandato judicial por el Grupo Oviedo.Como se recuerda, el Estado se mantiene como accionista de la empresa (con tres directores) y como no consigue información financiera de la azucarera quiere cambiarlos.El director ejecutivo del Fonafe, Mario González, relató que sus actuales representantes ya no están alineados a la política estatal. González dijo que ese cambio es el que la administración judicial del Grupo Oviedo quiere evitar.