No fue nada dulce. El presidente Alan García lanzó duras críticas contra la gestión del Grupo Oviedo en las azucareras Pomalca y Tumán, y consideró que esta empresa se aprovecha de los trabajadores y de la Ley de Protección Patrimonial para no pagar y aumentar sus millonarias deudas. En ese sentido, el jefe de Estado acusó a los administradores judiciales de estos ingenios por no haber invertido recursos importantes para sacar adelante a las compañías y cumplir con las acreencias. "Lo que planteamos es que los trabajadores reciban su dinero, porque con el tiempo se les debe más y más, mientras que un pequeño grupo, con muy poco dinero y por orden de un juez, se adueña de la administración y no les paga nunca", expresó.Luego, manifestó sus sospechas por la decisión judicial que les entregó el control de Pomalca y Tumán. "Lo que buscamos es que los trabajadores no sean aprovechados por personas inescrupulosas que, sin recursos, se adueñan de grandes instituciones con órdenes judiciales que ya saben a veces cómo se logran", refirió el mandatario.