El primer día de la visita del presidente Alan García a Chile y el encuentro con su homólogo Sebastián Piñera se caracterizaron por los elogios mutuos, las bromas y, sobre todo, por los compromisos para seguir avanzando en la integración, dejando atrás el diferendo marítimo ante la Corte de La Haya.En rueda de prensa conjunta, García reveló que en su reunión con Piñera conversaron sobre el litigio "con toda la franqueza con la que hablan dos amigos, transparentemente y sin guardar bajo la mesa las cosas". Destacó además el acuerdo para mantener una relación directa y fluida con su par chileno, en el marco del "mecanismo del 1+1".