Si dentro de dos años no se concretan nuevas inversiones, la capacidad instalada del puerto del Callao llegará a su límite de uso de 2,3 millones de TEU (contenedores de 20 pies) por año. Tal escenario no es nada halagüeño, pues el terminal chalaco concentra más del 80% del comercio exterior y su saturación implicaría un freno para la competitividad del país. En este escenario urgen la concesión del Terminal Norte y la segunda etapa del Muelle Sur, pues la modernización o construcción de un puerto toma cuando menos dos años. Es decir, el Callao tiene el reloj en contra, pues la judicialización del concurso de concesión del Terminal Norte aleja la posibilidad de que las inversiones requeridas en su primera etapa -entre US$250 millones y US$300 millones- comiencen en el 2011.