Prudencia, mesura y trabajo por el bien del ciudadano pidió ayer el viceministro de Vivienda y Urbanismo, David Ramos, a las autoridades municipales recientemente elegidas, quienes pretenden suspender la recepción de pedidos de licencias de construcción por 60 días."Es bueno hacer una reingeniería de los procesos administrativos, pero esta decisión no puede afectar ni a las empresas, ni a los consumidores, quienes a lo mejor quieren empezar a hacer una modificación en su casa, independizar o hacer una transferencia y necesitan validar algunos planos o pedir algunas licencias, y por esta decisión se pueden ver afectados", señaló.Así, el viceministro dijo compartir la preocupación de los empresarios del sector agrupados en la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), organización que advirtió que se bloquearían inversiones por US$212 millones, se postergaría la construcción de 2.000 viviendas, se perderían 35.000 puestos de trabajo, y el principal afectado sería el consumidor, si es que las municipalidades de Surco, Barranco y La Molina seguían el ejemplo de Miraflores y suspendían los trámites de licencias.(Edición sábado).