Cuando comenzó la explotación de Camisea en el 2004, las expectativas de los peruanos estaban dirigidas a comprar un balón de GLP o gas doméstico a S/. 15, cuando en ese entonces se pagaba un precio promedio de S/. 27.Ahora, a más de seis años, esas expectativas están más que muertas. El precio del balón de gas mantuvo su tendencia a subir hasta llegar alrededor de S/. 37 en la actualidad. Más de un peruano se preguntará, ¿qué ha pasado con nuestro gas todo este tiempo? Según Jorge Manco Zaconetti, investigador de la UNMSM, la respuesta se encuentra en el cálculo erróneo de los precios, pues se considera el precio internacional del petróleo para estimar el valor del GLP, cuando la producción en base al crudo representa sólo el 14% de la producción gasífera del país.