Ha negado que se trate de los candidatos de su simpatía pero, con sus palabras, aboga por ellos. En medio de las denuncias que afrontan Luis Castañeda y Keiko Fujimori, el jefe de Estado Alan García pidió ayer que no se usen las acusaciones judiciales contra los aspirantes presidenciales como un "puñal electoral". Indicó que tales imputaciones "desnaturalizan" el proceso y generan una sensación de "guerra sucia".García señaló, además, que una denuncia presentada contra cualquier postulante recién se esclarecerá después de las elecciones, pero el político queda manchado en plena campaña.