La Ley de Protección Patrimonial a la industria azucarera ha significado un negocio muy dulce para el Grupo Oviedo, administradores judiciales de Pomalca y Tumán, pero un trago amargo para trabajadores, proveedores y la Sunat.En 2003, cuando se inició este régimen, la deuda de ambas empresas era de S/.63 millones, aproximadamente. Siete años después, se ha multiplicado 11 veces, hasta llegar a S/.726 millones. Es decir, el clan Oviedo ha abusado de la protección contra embargos para aumentar descomunalmente la deuda en S/.663 millones, casi S/.100 millones por año, dejando así a las empresas prácticamente quebradas.