Tras haberse dado la captura del ex empresario televisivo José Enrique Crousillat, el presidente Alan García manifestó que el operativo e investigación se llevó a cabo con la mayor discreción y reserva para evitar que se pudiera filtrar información, y calificó la intervención como una prueba de constancia y de eficiencia policial. Asimismo, rechazó cualquier versión de que la captura haya sido utilizada como una "cortina de humo" para minimizar los problemas internos del Apra.En este sentido, expresó sus felicitaciones a la Policía Nacional del Perú y al ministro del Interior, Miguel Hidalgo, por el despliegue policial y el trabajo realizado que finalizó con la captura del ex broadcaster.