Al despertar, José Enrique Crousillat le preguntó al policía que tenía al frente: ¿Cómo me han encontrado? Ayer la sorpresa fue la expresión común de los vecinos al enterarse de que convivían con un prófugo de la justicia, del mismo ex empresario de televisión al saberse descubierto y del resto de peruanos que despertaron con los programas informativos dando cuenta de que Crousillat había sido atrapado, así, de golpe y sin sospecha alguna, tras meses de búsqueda. Aunque toda regla tiene excepción. Entre todos los vecinos que decían ignorar que el prófugo vivía en el departamento 202 del edificio ubicado en el 1459 de la avenida La Paz, en Miraflores, hubo uno que sí lo supo. Fue él quien avisó a la policía hace nueve días sobre el paradero de Crousillat. A las 3:30 a.m. de ayer un grupo especial creado en junio del año pasado para encontrar y atrapar a Crousillat llegó al lugar. Tenía confirmado que ahí estaba.