TRAFICANTES AVANZAN EN EL CUSCO
9 de enero de 2011

El último ataque terrorista se produjo en un centro poblado del distrito más rico y grande del Perú: Echarate, en la provincia cusqueña de La Convención, la cuna del gas de Camisea. Dos días antes de que el 2010 acabase, el comisario del centro poblado de Kiteni y dos suboficiales fueron emboscados y asesinados en la carretera que une, desde el año pasado, la zona de Kepashiato con el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), el mayor productor de cocaína en el país. El atentado no fue un hecho aislado, sino la consolidación del hasta entonces silencioso crecimiento del narcotráfico en esta parte de la selva cusqueña.(Edición domingo).