La posición del Gobierno Regional del Cusco frente al proyecto arequipeño Majes-Siguas II se tornó más radical con la presencia del nuevo presidente Jorge Acurio Tito. Tal como lo demandan los pobladores de la provincia de Espinar, la máxima autoridad cusqueña pidió la nulidad de las obras que buscan represar las aguas de la cuenca del río Apurímac.A diferencia de Acurio, su antecesor en la presidencia regional, Hugo Gonzales Sayán, asumió como una posibilidad de solución al conflicto las obras de afianzamiento hídrico para almacenar agua de otros ríos y así satisfacer la demanda hídrica de la población espinarense.