Está clarísimo que para Pedro Pablo Kuczynski, Trujillo -la tierra de su aliado César Acuña- es uno de los bastiones de Alianza para el Gran Cambio. Por eso estuvo aquí hace dos semanas, en su primer acto oficial como candidato a la Presidencia, y por eso volvió ayer, en el arranque de una gira por el norte del país en la que buscará hacerse popular y fuerte.Apoyado en el aparato partidario de Acuña -alcalde reelecto y el empresario más poderoso de esta ciudad-, PPK cumplió la rutina obligatoria de todo candidato: desayunó pan con chicharrón, almorzó sancochado -platillo símbolo de su alianza-, lideró una caminata por las calles de la ciudad y hasta terminó moviendo los huesos al ritmo de una orquesta cumbiambera. La primera actividad de Kuczynski fue un desayuno con los productores de calzado del distrito de El Porvenir. Aunque las ideas para apoyar a la pequeña y la microempresa fueron el tema que dominó la reunión, lo que quedó subrayado en las libretas de los periodistas fueron sus críticas al Ministerio del Interior."El Ministerio del Interior está podrido", les dijo a los empresarios cuando hablaba sobre la necesidad de darle más eficiencia al Estado. "Hemos tenido siete ministros y ocho directores de la Policía en menos de cinco años", agregó.