"Él (Joule Vila Vila) conocía a mi suegra y así nos contactó a todos. Me pidió que solo cobrara cheques y acepté porque no tenía trabajo. Prometió que nos iba a ayudar".Ese es el testimonio de Joel García Araujo, uno de los 40 pobladores de los asentamientos humanos La Libertad y La Balanza, en Los Olivos y Comas, que fueron reclutados para retirar S/.12.5 millones en efectivo del pago que la Municipalidad de Lima realizó a Comunicore. La declaración de García coincide además con la de la mayoría de contactados por Vila en el sentido que, antes de Comunicore, desde el 2005, cobraron otros cheques por importantes cantidades de dinero en Lima y provincias, siempre por encargo de Joule Vila. Esta segunda información permitió a la Fiscalía descubrir que la mayoría de ellos eran ‘proveedores’ de la Municipalidad de San Miguel, del Fondo Municipal de Inversión del Callao y la alcaldía de Cajamarca, pese a que nunca han constituido empresas y menos contratado con el Estado, ni siquiera tienen trabajo estable.