Con la presencia del presidente Alan García ayer se concluyeron los últimos 50 metros del tramo dos -que va de Urcos (Cusco) a Inambari (Madre de Dios)- de la carretera IIRSA Sur, una de las mayores obras de infraestructura del país, que con sus 2.594 kilómetros de longitud une las regiones de Ica, Arequipa, Apurímac, Ayacucho, Cusco, Madre de Dios, Moquegua y Puno.En el distrito de Marcapata, provincia de Quispicanchi (Cusco), el presidente participó en el asfaltado final de la vía que conecta al Perú con el suroeste de Brasil. "Hasta ahora la carretera más importante del país era la Panamericana, una vía costera. Esta es mucho más difícil de ejecutar, de mayor valor y será un instrumento de desarrollo", comentó el mandatario. García calculó que la dinámica de la vía aportará un punto porcentual en el crecimiento del producto bruto interno durante los próximos cinco años.