Veinte jóvenes se graduaron ayer de la Academia Diplomática y se incorporaron a la cancillería en la categoría de terceros secretarios. En la ceremonia, el canciller José Antonio García Belaunde aprovechó para realizar una reflexión sobre lo que significa ser diplomático en la era Wikileaks."Estamos ante un caso de sofisticación tecnológica que descubre formas demasiado tradicionales de hacer diplomacia […] Creía que esa manera de hacer diplomacia a partir de dimes y diretes, chismes y fuentes ya estaba superada. Y me imaginaba [que] los comentarios que se podían hacer tenían más solidez, más consistencia y menos cotilleo".(Edición sábado).