Confesó que tenía la garganta rota de tanto dar las gracias desde que, el pasado 7 de diciembre, la Academia sueca le otorgara el Nobel de Literatura. Sin embargo, ayer a Mario Vargas Llosa le quedaban todavía fuerzas y humor para seguir expresando la gratitud ante los homenajes y muestras de aprecio tras la obtención del galardón universal.Palacio de Gobierno no se podía quedar atrás. El presidente Alan García le entregó la Orden de las Artes y las Letras en una calurosa ceremonia en Palacio de Gobierno. El novelista tuvo un día lleno de actividades. Inició su agenda en la Casa de la Cultura y luego asistió a un conversatorio en el Museo de la Nación.