Fuerza Social tiene una piedra en el zapato: el Movimiento Nueva Izquierda (MNI). Durante la campaña electoral para la Alcaldía de Lima, esa agrupación generó numerosos cuestionamientos a la candidatura de Susana Villarán debido a su posición de extrema izquierda y, sobre todo, por manejar el Sutep. Y si bien, cuando Villarán fue elegida alcaldesa, FS dejó en claro que la alianza con el MNI solo se circunscribiría al gobierno metropolitano y cada uno caminaría por su lado en los comicios generales, la chalina verde volvió a enredarse cuando decidió atar su destino al de la bandera blanca con letras rojas.Esa decisión generó los cuestionamientos de un sector de sus militantes y, principalmente, de Villarán, su lideresa y vicepresidenta. El martes se conoció la carta que la alcaldesa electa le envió desde España a la dirigencia de su partido, en la que cuestionaba la confluencia y pedía que se dejara sin efecto y se volviera a evaluar la participación de FS en las elecciones generales.