El futuro de la denominada "Ley Oviedo’, que amplía la protección patrimonial a las empresas azucareras, quedó en manos del presidente Alan García. Anoche, el Pleno del Congreso rechazó el pedido de reconsideración de la votación del 2 de diciembre que dio luz verde al cuestionado proyecto que beneficia al grupo familiar que administra a Pomalca y Tumán.Por 26 votos a favor, 32 en contra (apristas, nacionalistas y fujimoristas) y 4 abstenciones, la representación nacional decidió que la autógrafa de ley vaya al Ejecutivo para su observación o promulgación. Previamente, el parlamentario aprista Mauricio Mulder dijo que "como acto democrático ha dejado en libertad a su bancada en esta votación, al no haber consenso".