Con cucharón en mano y con la más entusiasta de las sonrisas, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) lanzó su campaña rumbo al sillón presidencial. Frente a 15 ollas de un humeante sancochado, el candidato de la flamante Alianza por el Gran Cambio posó junto a sus socios políticos mientras saboreaban la suculenta sopa, preparada y dedicada a quienes consideran que la unión de los cuatro partidos que lo acompañan no tendrá éxito.Tras recibir sus platos, Humberto Lay (Restauración Nacional), Yehude Simon (Partido Humanista), César Acuña (Alianza para el Progreso), Lourdes Flores (Partido Popular Cristiano) y PPK compartieron el almuerzo con los pobladores del asentamiento humano Nuevo Jerusalén, del distrito de La Esperanza. Más de 1,000 platos de sirvieron mientras los socios políticos intercambiaban opiniones, fotos con sus seguidores y el ají mochero que estaba más picante que de costumbre.