Ollanta Humala llegó sorpresivamente al Parlamento acompañado de una docena de congresistas, muy serio y con una tenida inusual: saco y corbata. Lo hizo para comentar la "denuncia" de Bayly, y no permitió preguntas sobre otros temas. Advirtió que la revelación de la posición presidencial de fomentar un golpe de Estado para evitar que él llegue al poder, "demuestra que existe un fraude electoral en marcha y una conspiración contra la democracia".Humala exigió al Ministerio Público que actúe de oficio, y cite a los dos involucrados (García y Bayly), y pidió al JNE "vigilar la transparencia del proceso electoral".