La tesis peruana de las cuerdas separadas finalmente caló en el Gobierno de Chile. Pese a las críticas de la oposición en ese país, el presidente Sebastián Piñera coincidió con su homólogo peruano, Alan García, en que el diferendo por los límites marítimos debe quedarse en el ámbito de la Corte de La Haya y no afectar la integración ni los otros aspectos de la relación bilateral.Después de reunirse con García -en el marco de su primera visita oficial al Perú-, Piñera dijo que "hablaron de todos los temas" y pidió, en el caso de la demanda marítima, que "dejemos en La Haya lo que es de la Haya", porque es allí donde los desacuerdos se resuelven de manera inteligente y civilizada. "Lo que nos separa no nos compete ya a nosotros, le compete al tribunal; dejémoslo en el tribunal. La posición chilena es conocida, la posición peruana también es conocida, los dos nos ratificamos en nuestras posiciones, pero donde tenemos coincidencias no podemos perder un segundo (...) Lo que nos corresponde es avanzar en la agenda del futuro en beneficio de nuestros pueblos", declaró.