"Ha sido un excelente ministro", decía en la tarde el presidente del Congreso, César Zumaeta, horas antes de hacerse pública la renuncia al Ministerio del Interior de Fernando Barrios Ipenza. Así, hablando en tiempo pasado, el representante aprista dejaba entrever que la suerte del ex favorito del gobernante estaba echada. En más de una oportunidad el presidente Alan García había elogiado públicamente a Barrios, poniéndolo como ejemplo de eficiencia en el sector público por su gestión en Essalud. Incluso lo había condecorado y había sido voceado como jefe de Gabinete, o la carta presidenciable del Apra para las elecciones del 2011. Sin embargo, el presidente optó por designarlo en un cargo que se ha convertido en la guillotina del régimen: el Ministerio del Interior. Y ayer, otra vez, el estigma se cumplió: Barrios tuvo que renunciar debido a un escándalo. Según una denuncia de "Perú.21", el ex ministro cobró a Essalud S/.89.937 como indemnización por despido arbitrario cuando en realidad no había sido despedido sino que había aceptado el despacho del Interior.Ante lo evidente, el presidente García -con pesar- lo invitó a renunciar, lo que Barrios diligentemente cumplió pues entregó su carta de renuncia irrevocable. En menos de lo que canta un gallo, Pío Fernando Barrios Ipenza dejó el Gabinete.