Una de las conclusiones que dejó ayer el taller sobre competitividad en infraestructura -realizado como parte de la CADE- fue que el sector debía ser declarado en emergencia ante el deficiente nivel que alcanza actualmente, hecho que ubica al país a la cola (puesto 92 de 138) en estudios como el de competitividad mundial del Foro Económico Mundial.Para el empresario Ben Schneider, con esa figura se aseguraría que el Gobierno Central asuma el liderazgo de los proyectos más urgentes que necesita el país.Según el Instituto Peruano de Economía, la brecha de infraestructura del país es de US$37.760 millones.(Edición sábado).