Aunque su orden de libertad fue decretada por la jueza Jéssica León el último viernes, Lori Berenson recién pudo abandonar ayer por la tarde el penal de Chorrillos.Ningún medio periodístico registró su salida, que se dio en la más absoluta reserva. Solo fue vista cuando llegó a su departamento en Miraflores, donde la esperaban su madre y su hijo Salvador.