El laureado escritor Mario Vargas Llosa insistió ayer (en su columna publicada en El Comercio) en la legalización de las drogas para acabar con la violencia que prospera gracias a la prohibición existente. Para el Nobel de literatura, esta medida podría acabar, también, con las pandillas y grupos que controlan la distribución de estupefacientes y dejaría ganancias en impuestos a los Estados que implementen esta medida.