El hasta ahora intocable dogma económico de que el aumento de la desigualdad entre ricos y pobres es un precio que hay que pagar indefectiblemente por el crecimiento ya no es tan cierto. Michel Camdessus, ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), saludó que la economía peruana haya probado que la aplicación sostenida de buenas políticas se traduce en un fuerte avance, pero advirtió que a nuestra región le falta poner la puntería a la disminución de las inequidades para acelerar aun más ese progreso."Gracias a Dios nos estamos dando cuenta a escala mundial de que es un error pensar que la eficacia en el crecimiento económico requiere no atender las inequidades. Los países asiáticos como India, Malasia, China o Vietnam aún albergan desigualdades, pero han apostado por ensanchar su clase media, que brega por mejorar su estándar de vida, y ese ha sido el secreto de su astronómico despegue", opinó.