La Defensoría del Pueblo inició una tarea a favor de la Policía Nacional el año pasado cuando alertó sobre la situación inestable de las comisarías en el país. Sin embargo, en un reciente seguimiento que realizó a 328 comisarías de 20 regiones del país, se pudo constatar que esta situación precaria no ha mejorado. El problema más notorio radica en la comunicación que tienen los agentes tanto con la comunidad como entre ellos mismos. De acuerdo con el informe, en un tercio de estas comisarías, es decir, en 108, se ha detectado la ausencia de teléfonos fijos, celulares o radios. El departamento que tiene mayores dificultades en este aspecto es Puno, con 17 localidades sin el servicio fijo. En general, la mayoría de las comisarías que no tienen teléfono se encuentran en lugares alejados de las capitales, lo que perjudica su capacidad de prevención y reacción ante los delitos.