El presidente Alan García Pérez admitió ayer que tuvo un altercado con un joven voluntario del Hospital Edgardo Rebagliati, y justificó la reacción que le generó el haber escuchado el insulto "¡corrupto!"."Lo que nosotros decimos es que a ese tipo de altercados siempre he respondido, y siempre he respondido porque a mí no me falta el respeto nadie, menos al presidente de la República, y menos delante de mi hija, y menos a mi madre", afirmó, durante su visita a la sede del futuro Ministerio de Educación, que se construye en San Borja.García advirtió, inmediatamente: "Que quede muy claro eso, lo demás queda en el chisme. Y no voy a responder más hasta que haya elementos, que hasta ahora no veo". Manifestó esto último, en alusión a que hasta el momento no ha aparecido video o fotografía que registrara la presunta cachetada presidencial. Empero, sí existen testimonios que dan cuenta de la presunta agresión.