Cuando los chilenos estaban a punto de cantar victoria, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó ayer que su gobierno no intervendrá en la demanda marítima que el Perú planteó contra Chile ante la Corte Internacional de La Haya."En un principio no creemos necesario formar parte de este proceso porque Perú ha ratificado que no existen problemas limítrofes con nuestro país", expresó el mandatario delante de su par chileno, Sebastián Piñera, con quien solo minutos antes se había reunido en el Palacio de Carondelet, en Quito.Sin embargo, Correa dijo que si el Perú impugna la Carta Náutica, aprobada por su gestión hace unos meses, evaluarán "seriamente" su participación en la disputa.