Fue todo saltos, gritos y abrazos. A las 4 p.m., cuando los flashes de los sondeos a boca de urna reventaban en todos los televisores, Susana Villarán, su familia, sus amigos y colaboradores convirtieron la Suite Presidencial del Hotel Bolívar en un jardín de infantes. Ipsos Apoyo le daba 1.3 puntos porcentuales sobre Lourdes Flores y CPI, 3.3 puntos. La diferencia era pequeña pero a ellos les parecía suficiente para empezar a celebrar.Poco antes de las 11, el triunfalismo se mantenía intacto. Los resultados de la ONPE al 12.8% arrojaban que su ventaja era de solo 1.7 puntos, es decir, había un empate técnico. Sin embargo, para la lideresa de Fuerza Social las cifras que se habían ido difundiendo durante la tarde y la noche habían marcado una tendencia que la favorecía claramente.