Una de las mayores trabas que enfrenta la expansión del sistema privado de pensiones es su complejidad: las personas no se sienten cómodas con lo que no entienden. Hay cinco modalidades de pensión que, según el propio presidente de la Asociación de AFP (AAFP), Pedro Flecha, deberían ser solo dos: renta vitalicia familiar y retiro programado. Por lo general, las personas deberían optar por el primero, mientras que el segundo puede convenir más a los afiliados con fondos muy altos.