Los limeños supimos ayer la lluvia de promesas que pueden lanzar nueve candidatos en 99 minutos de debate. Desde obras costosas como el metro subterráneo, hasta elementales, como ordenar las rutas de transporte, y algunas inesperadas, como destinar helicópteros para el patrullaje policial, los candidatos quemaron sus últimos cartuchos ahora que la campaña municipal entra a su tramo final. El debate se dividió en cuatro temas: buen gobierno, seguridad, transporte y un tema libre que los candidatos aprovecharon, en su mayoría, para presentar sus movimientos políticos. El evento empezó con la intervención del candidato Álex Gonzales de Siempre Unidos, quien prometió que en los 100 primeros días de su probable mandato crearía una oficina anticorrupción. Lo siguió Susana Villarán de Fuerza Social, quien ofreció acabar con la "cultura del secreto en la ciudad" y ponerse al frente de la política educativa en la ciudad. "El Sutep gobierna al Sutep, yo lideraré la educación", aseguró. Por su parte, Lourdes Flores le puso mucha energía a su primera intervención, reiterando que "no apañará a nadie" en su probable gestión y envió un mensaje al montesinismo, grupo al que acusa del espionaje telefónico del que ha sido víctima. "Una advertencia al montesinismo. Si cuando fueron poderosos, aunque siempre cobardes, los resistimos, no imaginen, pobres diablos, que nos van a quebrar jamás", dijo. En esta primera parte, el candidato a regidor por Cambio Radical, Fernán Altuve, y Luis Iberico, de Alianza por el Progreso, tuvieron un duelo aparte, cuando el primero afirmó que él no representaba "opciones caducas que no miran al pasado", mientras que el segundo respondió que él no podía olvidar el pasado, y menos la lucha de la población con el fujimorismo.