Al mandatario se le hace difícil ocultar las simpatías que siente por Javier Velásquez Quesquén para que sea el próximo candidato presidencial aprista.Las palabras del presidente lo pusieron más que en evidencia, a pesar de que aseguró que mantiene la neutralidad frente a los precandidatos de su partido. "Que un hombre de pueblo se haya desempeñado de igual a igual con los problemas sociales, con los inversionistas, con los grandes y con los pequeños. Eso me llena de orgullo porque significa que el Perú tiene valores que tiene que poner a la luz, que impulsar a dirigir a la Nación", afirmó.