El crecimiento económico del país ha sido alto en los últimos años (promedio de 6% anual si excluimos el 2009, año de la crisis) y la pobreza cayó casi 10 puntos porcentuales entre el 2006 y el 2009 (y 7.5 puntos entre el 2003 y el 2006, 17 puntos en siete años). Sin embargo, el descontento social persiste. ¿Por qué? La desigualdad está en la base de esta aparente paradoja y no tiene que ver solo con ingresos, sino con otros factores.Precisamente, el Informe Regional sobre "Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010, Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad", pone en el centro de la discusión este tema al elaborar un nuevo índice de desarrollo humano "ajustado" por desigualdad (IDH-D).