La reciente disposición del presidente de la República, Alan García, de retirar y restringir la custodia policial en varias entidades del Estado y otras instituciones como sedes diplomáticas, para fortalecer la lucha contra la inseguridad ciudadana, tuvo su primer tropiezo ante la protesta de algunas embajadas en donde se aplicó la medida.El martes 24, el jefe de Estado dio un jalón de orejas público al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional y les ordenó redoblar los esfuerzos en la lucha contra el crimen.Cumpliendo la disposición, al día siguiente, el Comando Policial decidió retirar la seguridad policial en varias embajadas de la ciudad como las de España, México y Colombia.Sin embargo, la reacción fue inmediata, pues los embajadores de las naciones acreditadas en nuestro país elevaron su protesta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, por lo que se dio una contraorden de reponer a los efectivos en cada sede diplomática.