El presidente Alan García demandó ayer a la Policía redoblar los esfuerzos para combatir la inseguridad ciudadana, incluso prometió "cortar’ a la mitad el número de efectivos que sirven de "acompañantes’ de autoridades, y dijo que está dispuesto a renunciar a su escolta porque "sabe defenderse"."Dejémonos de estar jugando con palabras y aparecer como buenos de la película, mientras los malos son los que tienen uniforme", enfatizó durante el acto de promulgación de las leyes que amplían a 24 horas la detención por delitos flagrantes y restringen los beneficios penitenciarios.