Los malos jueces que dejan en libertad a los delincuentes y a quienes cometen graves abusos contra mujeres deben recapacitar sobre el efecto de sus fallos, con el fin de evitar que la población tenga que buscar justicia por mano propia, afirmó ayer el presidente Alan García.Puso como ejemplo el caso del magistrado que liberó a un sujeto que desfiguró a su esposa arrojándole agua hirviente. "Ojalá que esos malos jueces, que han puesto en libertad al que desfiguró a su esposa, recapaciten, porque si no lo hacen ellos, que son la justicia moderna y democrática, solo nos quedaría castigar a los infractores echándoles también agua caliente".El Jefe del Estado abogó, por ello, por hacer que las instituciones civilizadas funcionen adecuadamente en el país, porque si no, la reacción terminaría por ser negativa y primitiva.(Edición sábado).