Se queda solo. La opinión del presidente Alan García a favor de que se implante la pena de muerte no encontró acogida ni siquiera en su ministro de Justicia, Víctor García Toma, quien, públicamente, proclamó su postura abolicionista respecto de la máxima pena e, incluso, anticipó que votará en contra de su aprobación en la eventualidad de que la propuesta sea debatida en el Consejo de Ministros."Es muy respetable la opinión del presidente, que expresa el sentir de buena parte del país, pero tengo que ser firme y consecuente con mi punto de vista. (...) Votaré en contra (si el tema se discute en el gabinete) y me atendré a los resultados de la mayoría. En la democracia se gana y se pierde, si hay una posición a favor mayoritaria tendré que aceptarla", declaró luego de presentarse ante la Comisión de Constitución del Parlamento.