Curiosamente dos ministros civiles de Defensa son los llamados a tender los puentes entre las Fuerzas Armadas de ambos países, tradicionalmente recelosas una de otra.El abogado Jaime Ravinet y el ingeniero Rafael Rey se confundieron ayer en una abrazo luego de que el primero recibiera de manos de su anfitrión la medalla Orden Militar de la Batalla de Ayacucho en el grado de Gran Cruz, la más alta distinción del Ministerio de Defensa."Más allá de las controversias jurídicas y de los mecanismos que el Derecho establece para zanjar diferencias, nuestro país está empeñado en construir una relación de confianza mutua, de cooperación, amistad y desarrollo en común en este siglo XXI", señaló Ravinet en sus primeras palabras en Lima. “Chile no tiene aspiraciones territoriales ni marítimas ni de ningún tipo. Queremos vivir en paz, estamos felices con nuestras fronteras y ciertamente es nuestro deber preservarlas”, dijo Ravinet en la conferencia cuando se le preguntó por las informaciones que dan cuenta de la adquisición de armas.