Durante su exposición ante el Pleno del Congreso, el ministro del Interior, Octavio Salazar, cuestionó los beneficios penitenciarios que ponen de vuelta en las calles a peligrosos delincuentes detenidos por agentes de la Policía. Puso como ejemplo el caso de dos de los hampones que participaron en el asalto que dejó gravemente herida a la niña Romina Cornejo. Según los reportes de Salazar, José Luis Astuhuamán, (a) "Chato José", uno de los maleantes que disparó contra la menor, fue detenido en 2003; pero obtuvo la libertad condicional en noviembre de 2006.