Por enésima vez, el primer ministro, Javier Velásquez, ratificó su intención de tener un "diálogo sincero" con los representantes de la población cusqueña que rechaza la exportación del gas. No obstante, señaló que los protestantes deben deponer sus medidas de fuerza, tales como el bloqueo de las carreteras y cualquier intento de tomar por asalto la planta de bombeo número 2 del gas de Camisea."Vamos a un diálogo, pero sin condiciones previamente establecidas, porque se ha desinformado a la población", remarcó.