Apenas supieron que dos de los ex ejecutivos de Relima, el peruano Miguel Garro Barrera y el brasileño Odilón Gaspar Amado, habían declarado -en mayo pasado- ante el Ministerio Público que el alcalde de Lima, Luis Castañeda, nunca conoció ni participó del escándalo de los S/. 35.9 millones pagados a Comunicore, a inicios de 2006 por la comuna capitalina, los diligentes escuderos del burgomaestre en el Parlamento salieron, la semana pasada, a volantear esas declaraciones, como si fuesen la verdad absoluta.Sin embargo, eso aún está lejos de serlo. Hace un año, el 1 de julio de 2009, cuando aún no estallaba este escándalo y quienes conocían de él hablaban sin la presión ni el temor que hoy sí tienen, dos personas conversaron con quien fue gerente general de Comunicore antes, durante y después del cuantioso pago. Y lo grabaron. Ese hombre es Henry Brachowicz Vela, convocado a mediados de 2005 por el dueño y operador de Comunicore, Miguel Garro, para integrar su plana gerencial, pues ya sabía Garro que en unos pocos meses el municipio iba a pagarle mucho dinero.