El atentado contra el consejero de Áncash y voceado presidente regional, Ezequiel Nolasco, terminó por confirmar la existencia de una mafia dispuesta a todo y enquistada en esa jurisdicción, donde están en juego 840 millones de soles en cuestionadas licitaciones. Si bien el intento de asesinato aún está en investigación, los opositores de César Álvarez, titular de la región con licencia y candidato a la reelección, lo sindican como el presunto responsable de ese ataque. Todo, según afirman, con el objetivo de ocultar sus malas prácticas y continuar manejando dichos recursos.El propio Nolasco, poco después de recibir dos disparos de sicarios que ingresaron a su casa, acusó veladamente a Álvarez. "Es la bestia que hoy está de licencia", refirió en declaraciones a América TV, aludiendo al apelativo que le habían puesto a Álvarez.En la misma dirección se pronunció el consejero José Chachi, quien en diálogo con Perú.21 dijo que el atentado guardaría relación con la decisión del Consejo Regional -actualmente en manos de la oposición- de suspender un paquete de obras por 840 millones de soles que iba a ser ejecutado por la cuestionada Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).