La actuación de varios sacerdotes extranjeros que soliviantan a la población y se entrometen en la vida política del país fue advertida hace meses a la Iglesia católica a través de la Conferencia Episcopal Peruana.Así lo reveló el ex ministro de Justicia Aurelio Pastor tras justificar la decisión de no renovar la autorización de residencia en el Perú al religioso Paul Mc Auley por violar la Ley de Inmigración."Esto se basa en pruebas e informes verídicos. Ellos (los sacerdotes) hacen trabajo político que no sólo es pastoral, porque organizan y levantan a poblaciones. Yo, siendo ministro, conversé con el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Miguel Cabrejos, sobre el tema", indicó.Explicó que le mostró informes sobre la actuación de varios curas, entre ellos el padre Mario Bartolini, por un levantamiento indígena en abril del 2009, caso en el que incluso está pendiente una lectura de sentencia.