"El marco legal está un poco laxo. Necesitamos ajustar algunas normas para poder extirpar de una vez por todas de la democracia a estas pequeñas células".Así lo señaló ayer el jefe del Gabinete, Javier Velásquez Quesquén, quien, junto al ministro de Justicia, Víctor García Toma, tuvo que admitir que frente a la nueva estrategia del terrorismo de ganar adeptos para su causa en el plano político-ideológico en las universidades y agrupaciones políticas, el Estado no tiene las herramientas legales necesarias para combatirlos.Como muestra de ello, tuvieron que reconocer que debido a la legislación vigente acusar a un individuo por el delito de apología del terrorismo es imposible.