El fiscal de la III Fiscalía Contra el Crimen Organizado, Walter Milla López, denunció a un conjunto de cuatro empresas, encabezada por la petrolera ex PetroTech Peruana, que jefaturó el empresario norteamericano William Kallop, como autores intelectuales de interceptación telefónica, por haber ordenado y financiado la más grande operación de espionaje de las comunicaciones que haya ocurrido en la historia republicana del país.Las otras empresas comprendidas como autores intelectuales son: el Grupo "Gloria", de propiedad de los hermanos Vito, Santiago y José Rodríguez Banda, las empresas cementeras Cementos Lima, de propiedad de la familia Rizo Patrón y Cementos Yura, perteneciente al Grupo "Gloria".