Ollanta Humala ha tratado de despejar miedos y espantar fantasmas. Esa tarea esta vez no solo está suscrita al Perú, sino que lo ha obligado a alzar vuelo y llevar su oferta a otras naciones. ¿Qué es lo que, estratégicamente, buscó en China?Hemos logrado concluir un acuerdo de partido a partido. Establecer relaciones institucionales entre el Partido Comunista Chino y el Partido Nacionalista. Queremos establecer una relación de confianza entre el Gobierno de China y el Partido Nacionalista. Nuestra propuesta es fortalecer las relaciones económicas y comerciales con China. También viajó a Rusia. ¿Allí buscó acercamientos políticos y económicos?Hemos logrado tender unos puentes para consumar acuerdos de partido a partido. Creemos que podemos mejorar las relaciones económicas y culturales con este país en un eventual gobierno nacionalista.Esto es importante porque los capitales rusos en el Perú no superan los 200 millones de dólares frente a los capitales de China que están sobre los 6 mil millones de dólares.¿Y cuáles son los próximos contactos con otros países?Nos falta visitar Estados Unidos y estimamos que se concrete para el segundo semestre de este año.¿Y qué buscaría usted con Estados Unidos, usted que suele ser muy crítico con su modelo y con la relación de Washington con América Latina?Queremos romper el hielo con Estados Unidos. No queremos que la gente piense que somos antinorteamericanos.Así como pretende limar asperezas con EE.UU., ¿qué hará para que el sector empresarial no lo mire con tanto recelo? Tenemos un cronograma de trabajo para reunirnos con diversos gremios empresariales. Hemos empezado con los grupos de empresas brasileñas y españolas.