La ciudadana estadounidense Lori Berenson Mejía, condenada por colaborar con el MRTA, abandonó el penal de mujeres Santa Mónica, en Chorrillos, y de inmediato se trasladó a vivir en Miraflores. Su salida de prisión se produce a tres días del viaje del presidente Alan García a EEUU. Recuérdese, que en marzo de 2002, el entonces presidente George Bush expresó su preocupación sobre el caso Berenson al reunirse con el entonces mandatario Alejandro Toledo. Berenson debió salir de prisión 24 horas después de que la jueza Jessica León Yarango decretó su libertad, pero el Inpe hizo una interpretación auténtica y consideró que dicho plazo se contaba desde que recibió la notificación escrita. En medios diplomáticos se conjeturó que la liberación de Lori Berenson sería un "gesto diplomático" que el presidente García quiere hacer a Barak Obama, con quien se reúne el primero de junio próximo. Berenson abandonó el penal acompañada de su hijo Salvador Aparí y sus padres Mark y Roda Berenson, que llegaron desde Nueva York para conocer a su nieto.